domingo, 17 de febrero de 2019

Bordillos en el Campo de la Paloma

Se anuncia un gasto de casi un millón de euros para la rehabilitación integral del Parque Campo de la Paloma. Uno piensa que van plantar más árboles y arbustos donde los pájaros y los humanos encontremos cobijo.

Pero llegan las fuerzas mecanizadas y empiezan a arrasar.


Cientos de arbustos son talados y arrascados sin la más mínima misericordia.

Árboles sanos son cortados sin miramientos.

Las subcontratas de las subcontratadas trabajan duro en la tarea de urbanizar esta pequeña isla verde.


La materia orgánica que tantos años costo mantener es amontonada como basura para tirar.

Hasta el fino suelo formado a lo largo de los años es levantado con saña fiera. Pobres lombrices.


Los nuevos bordillos, tan "necesarios", se apilan para plantarlos donde se acaban de arrancar los anteriores, y toneladas de arena inunda los caminos donde se pondran más ladrillos.


Parece que gobierne quien gobierne, la solución siempre es la misma: cemento y subcontratación. Es dirección obligatoria, como indica el cartel.

Y el colirrojo tizón, como los mirlos, petirrojos y tantos pájaros que aquí sobrevivian, se ve impotente para defender su territorio de esta nueva invasión urbanita.

El progreso exige sacrificios, a unos más que a otros.
Perdón por mi falta de optimismo, pero es que .....

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